

Si el Acuerdo de Paris y las cumbres COP hubieran tenido algún efecto en la reducción del CO2 atmosférico o en la temperatura, por mínimo que fuera, podríamos considerar que tienen sentido insistir en esos acuerdos. Entrevista completa aquí: youtube.com/watch?v=cYeSu0… Pero después de 35 años de retórica apocalíptica sobre el cambio climático y más de 12 billones de dólares invertidos en combatirlo solo desde 2004 (Bloomberg, enero 2026), y de los billones de impuestos cargados a los contribuyentes (solo en España la carga impositiva y otros costes directos es de 30.000 millones de euros anuales), no se ha conseguido: - Ni un 0,1 °C de reducción del calentamiento. - Ni un 0,0001% (una parte por millón) de CO₂ atmosférico evitado. Según el informe McKinsey la inversión necesaria para alcanzar el net zero en 2050 será de 275 billones de dólares (aproximadamente 2,5 veces el PIB anual mundial). Es de locos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados distintos. A no ser que el objetivo sea otro... Porque la curva ascendente del CO2 atmosférico ha mantenido la misma pendiente desde los años 60 y ninguna de las medidas adoptadas en París o en las distintas COPs, ni los billones de dólares invertidos en la lucha contra el cambio climático han tenído el más mínimo efecto. Ni siquiera durante el drástico parón de la humanidad en 2020 por el COVID, la concentración del CO2 en la atmósfera dejó de crecer con la misma pendiente. Exactamente 10 años después del Acuerdo de París de 2015, que buscaba limitar el calentamiento global a menos de 2.0°C (idealmente a 1.5°C), la COP30 de 2025 celebrada en Brasil ha marcado un punto de inflexión en esa ambición irracional e irrealizable. El objetivo principal de la COP30 era esbozar al menos el calendario para el abandono de los combustibles fósiles. Sin embargo, 80 países se negaron a firmar nada al respecto. Las propuestas para incluir un mínimo "mapa de ruta" para reducir gradualmente el uso de combustibles fósiles fueron rechazadas de plano por esos 80 países que representan el 78% de los habitantes del planeta, entre ellos China (y EEUU, que ni siquiera asistió a la cumbre). En su lugar, el acuerdo final se centró en medidas de “Adaptación al cambio climático” (construcción de infraestructuras paliativas frente a eventos extremos, especialmente en las áreas inundables que ahora están urbanizadas, etc.]. Parafraseando a Churchill, que los países de la UE, el Reino Unido y unos pocos más quieran salvar el planeta luchando contra el cambio climático no provocado por el hombre con molinos de viento, como una especie de Don Quijote pero al revés, instalando más molinos, es para mí un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma…, basado en una correlación (la del CO2 y la temperatura) inexistente.

































